Un homenaje a Alberto “El Capi Contreras”

 

Una voz que voló muy alto.
Por Alirio Ardila

Hace unos días recibimos con tristeza la muerte de quien fuera el director de Radio de Leo Burnett por muchos años. Este texto es un homenaje al publicista, a la voz y al gran ser humano.

Conocí al “Capí” un par de meses después de mi llegada a Leo Burnett en 1998. Su “facha” era la de un caballero en todo el sentido de la palabra: un señor de traje y corbata todos los días, con paso elegante, mirada seria, y una voz profunda cultivada con los años y la experiencia. Era como MadMen, pero en la 89 con 13.


Yo era un simple copy trainee y como era el más junior del grupo, siempre me tocaba escribir las cuñas e ir a producirlas. Justo así se forjó una amistad entre la persona que tenía más experiencia en la agencia, con la que tenía menos. Dicha amistad, nos llevó a largas horas de charla, donde yo solo escuchaba y aprendía.

Una mañana revisando unos guiones de Kellogg´s, me contó su historia, de cómo había empezado trabajando en la ESSO como “patinador” y como había pasado al departamento de publicidad lo que lo llevó a McCann Ericsson y de ahí a Leo Burnett.

Otro día hablamos de cómo había sido la voz oficial de “Marlboro”, puesto que se había ganado reemplazando al maestro Otto Greifestien. Me mostró los comerciales viejos hechos en 16 mm que cerraban con su inigualable voz diciendo “Venga al sabor, venga al mundo Marlboro”

Grabamos juntos cientos de cuñas, en las que me enseñó trucos de dirección de actores que aún aplico. Siempre me decía, “déjeme hacer una toma así y me dice que opina”; normalmente esa era la mejor toma de la grabación.

Hablaba de los locutores, actores y personas de la farándula con mucha naturalidad porque los conocía a todos y casi todos habían grabado con él. Aún recuerdo cuando me decía “Yo he grabado con todos los Sánchez Cristo, con Julio, Jaime y con Julio Papá” o “Mira Alirio esto lo vamos a hacer con Charly Beto Montoya”.

Un día le pregunté ¿y por qué le dicen el Capi?, y me dijo, “porque soy piloto comercial y aunque solo vuelo en la Sabana, amo volar”. Una vez teníamos que hacer unos efectos de torre de control y llegó al estudio con un radio profesional con el que se comunicaba con El Dorado. Ningún efecto pregrabado superó lo que logramos ese día en estudio.

Mi primer Viaje de negocios fue con él. Fuimos a Barranquilla a grabar unas cuñas de Vick Vaporub en Olímpica Estero. Ese día me dijo “nada molesta más a un costeño, que un cachaco queriendo imitarlo, por eso las cuñas que son solo para la costa, las grabamos acá”

Otra de sus pasiones era su familia. Hablaba de su señora Doña Inés y de su hija Pilar con un amor inconfundible. Un día me citó a las 7:30 de la mañana y me dijo, este es un proyecto muy especial, y como tú eres casi mi hermano te lo voy a pedir a ti. Mi hija se va a Londres y quiero escribirle algo bonito. Recuerdo que escribí algo que relacionaba su nombre, con ser el pilar de su vida.

Todavía recuerdo como casi no llego a su despedida de Leo Burentt, por estar en una reunión en Procter & Gamble y como fue imposible contener las lágrimas al decirle adiós a mi amigo y mi maestro de radio.

En Palabras de su hija “Amó la radio, amó la publicidad. Trabajó cada día de su vida con un respeto por el cliente, la marca, los clientes..”

El día que me agregó en facebook me sentí muy feliz y la última vez que hablamos, lo llamé porque un cliente de Shell quería saber quién había hecho ese jingle que decía “Soy Rimulero, no voy a parar…” El Capi tenía los datos perfectos y nos ayudó a hablar con el personaje.

El Capi, o Beto como le gustaba que lo llamaran. La voz detrás de tantos comerciales y cuñas. La dirección detrás del vidrio en tantos estudios. La huella de una persona que forjó la radio publicitaria en Colombia. La despedida para uno de los grandes de la radio en Colombia: Buen Viaje Capitán.

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